Aunque emprender es una experiencia apasionante no cabe duda que tiene sus riesgos, desde la llegada de internet han ido cayendo progresivamente ciertas barreras y monopolios que impedían el libre crecimiento tanto personal como profesional. La información fue la primera el liberarse del monopolio de las grandes empresas, periódicos, canales de radio y televisión, fueron los medios que empezaron a perder su posición dominante.

Internet es el mayor canal de comunicación conocido hasta el momento por la humanidad, ha liberado el conocimiento para que pueda ser compartido con miles de millones de personas.

Vivimos en la era de la información, según los gurús del marketing la información es poder y el poder es dinero.

Es cierto que se dispone de excesiva información, parte de ella falsa, pero lo importante es saber detectar qué parte de esta información es relevante y genera nuevas oportunidades.

Hace unos años quienes querían tener un negocio digital tenían que confiar en profesionales o empresas que ofrecían este tipo de servicios. A día de hoy es posible crear un negocio digital con una inversión mínima, incluso hay casos de éxito para los cuales no ha sido necesario invertir nada más que tiempo.

Un ejemplo son los youtubers e influencers que utilizan plataformas digitales o redes sociales gratuitas para generar cuantiosos ingresos.

Algunos de los más importantes empresarios han generado una inmensa fortuna asumiendo un riesgo económico relativamente bajo comparado con el beneficio que ha generado su proyecto a medio plazo como es el caso de Jeff Bezos, quien dejó un empleo muy bien remunerado para emprender por internet, su proyecto es hoy en día una de las marcas más reconocidas del planeta, Amazon.

 

Negocios digitales

 

Según fuentes cercanas el gurú del ecommerce inició su negocio con un préstamo de trescientos mil dólares estadounidenses que le hicieron sus padres. Aunque el desemb