La mayoría de empresas implementaron su modelo de negocio hace muchos años, algunas de ellas nacieron cuando todavía no existía internet, todas han tenido que adaptar sus estrategias en función de las nuevas circunstancias del mercado para mantener su competitividad.

La nueva realidad desde hace años es internet, la evolución de esta tecnología ha repercutido en todos los estamento de nuestra sociedad. Las empresas no han sido menos, la llegada de internet ha supuesto la necesidad de implantar estrategias disruptivas con el fin de adaptar su operatividad a los nuevos tiempos.

La inversión en I+D ha sido determinante en las grandes empresas, está demostrado que los recursos destinados a la innovación y desarrollo generan grandes beneficios a medio y largo plazo.

El principal problema de las empresas que nacieron antes de internet ha sido el de su transformación digital.

Es muy difícil modificar toda la dinámica de una gran empresa y adaptarla a un entorno digital, más si es una empresa con décadas de experiencia basada en un entorno físico como es el caso de los comercios de alimentación.

Tanto las empresas dedicadas a la alimentación como las de la moda han fijado sus estrategias basándose en modelos previos al nacimiento de internet, la mayor parte de sus recursos ha ido destinados a la presencialidad de los consumidores, usuarios o clientes.

Transformar digitalmente una de estas empresas es un proceso que puede durar años, dependiendo de su tamaño.

La transformación digital no significa renunciar al modelo de negocio establecido previamente, es una oportunidad para generar mayor alcance en cuanto a clientes y ventas se refiere.